Tumba de inmigrantes sin identificar en el desierto que separa Mauritania del Sáhara occidental. No me resisto a incluir en el blog la reflexión que con motivo del día de los inocentes, o con la llegada del nuevo año, hace el arzobispo de Tánger Fr. Santiago Agrelo, ya que es un ejemplo práctico de cómo podemos mirar la realidad que nos rodea, de cómo leer los signos de los tiempos y desenmascarar los ídolos que nos acechan, a menudo bajo la forma de demonios inteligentes agazapados en nuestras mentes bienintencionadas.
Espacio de reflexión y diálogo acerca de la cruda y difícil realidad que estamos viviendo
jueves, 30 de diciembre de 2010
AÑO NUEVO, DOLOR VIEJO
jueves, 23 de diciembre de 2010
La propuesta de Belén a nuestro mundo actual
En nuestro mundo, tan amenazado por la crisis, la pobreza, la exclusión... y oscurecido por tantas malas noticias, la Navidad nos ofrece otra luz, que nos posibilita verlo desde la mirada de Dios. Modelos de esta nueva mirada son María, José y los pastores, que descubrieron otra realidad que les llenó de alegría y esperanza.
Esta nueva realidad es el nacimiento de Jesús, un niño ignorado, débil, rechazado, pero en Él se inicia una nueva humanidad y es portador de una gran noticia para todo el pueblo, es el salvador.
En María “Dios se ha hecho carne.
En nuestro mundo dominado por “los mercados”, contaminado por el poder, por la ley del más fuerte, por el afán del tener y consumir, se ha encarnado el Dios de la vida, de la ternura y misericordia y desde dentro lo va transformando.
Desde el fondo de nuestra realidad pecadora Dios hace brotar la salvación.
Belén hoy sigue proponiendo una alternativa radicalmente opuesta a la del mundo:
- Frente al poder y la ley del más fuerte, la debilidad;
- Frente a la violencia y culto a la fuerza, la no-violencia, el perdón y la reconciliación;
- Frente al deseo de tener y consumir, la cultura liberadora de la pobreza.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Relato de la creación y diálogo intercultural.
En la reflexión sobre el relato de la creación (Gn 1,1-2,4) surgieron muchos aspectos de una gran riqueza de cara a un proyecto liberador. Destacamos uno que tiene que ver con el pasaje en que se dice “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza... Y creó Dios a los hombres a su imagen; a imagen de Dios los creó; varón y mujer los creó”.
Dios quiere la unidad en la diversidad. De la unidad y de la diversidad nacerá la vida. Afirmación que sirve para sirve para destacar que en una realidad como la nuestra marcada por la multiculturalidad, de esa unidad en la diversidad, nacerá la novedad, emergerá un nueva sociedad integradora de las diferencias, que haga la vida para todos los hombres y mujeres, creados a su imagen y semejanza.
De cara a este diálogo intercultural, se señaló que la visión cristiana de la creación puede aportar algunos elementos importantes para la construcción de la nueva sociedad integradora. En concreto:
- La idea de ser hijo/a que implica aceptar que el origen de la vida es la gratuidad, y que nos lleva a combatir la existencia actual de hombres y mujeres sin derechos.
- La idea de hermano universal. El Dios cristiano no es un ser solitario, sino que es familia, comunidad; de aquí la necesidad de combatir el individualismo, o la lectura de derechos humanos en clave individualista, a fin de construir un mundo más solidario
- Creado como ser libre y señor de la creación. Comprensión que nos lleva a combatir las modernas forma de esclavitud, sobre todo esa que reduce al ser humano a productor y consumidor, y que lo aliena en lo más profundo de su ser.
Pobreza espiritual: ser libres para ser pobres; ser pobres para ser libres.
En nuestra reflexión sobre la primera bienaventuranza (Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos) se fue señalando que ser pobre de espíritu es despegarse de las cosas: dinero, convicciones, ideas políticas o religiosas, etc. que recuerda a Eckhart: “pobre de espíritu es aquel que no quiere nada, que no sabe nada y que no tiene nada”.
Vivir esa pobreza espiritual requiere integrar la oración y la contemplación en nuestra vida cotidiana. En ese sentido se recordó la aportación de Charles de Foucauld y, en particular su oración del abandono (... Haz de mí lo que quieras... Lo acepto todo,... Pongo mi vida en tus manos...)y en dejarnos seducir por Crist4o crucificado, como han hecho los grandes santos.
Esta pobreza espiritual también tiene sus peligros y, en particular se señalaron algunas cuestiones que pueden hacer mucho daño a la comunidad: el rico de espíritu (el fariseísmo) que se cree pobre y, desde su autocontemplación se cree capaz de juzgar y condenar a todos; o a las personas que acumulan para sí, sin compartir.
La opción por la pobreza supone ser pobres para ser libres; así mismo reconocer que hemos sido creados libres, una libertad para ser pobres. Asumir este camino no es fácil, pero hemos de llevarlo a nuestra vida personal, familiar,.... transformarnos nosotros para poder transformar.
Esas dificultades nunca pueden llevarnos a renunciar a la utopía, pues eso sería tanto como condenar a los pobres a su suerte, sin posibilidades de cambiar. Al contrario, deben llevarnos a recordar como en la Biblia las mujeres estériles juegan un papel determinante: la vida que surge allí donde parecía imposible.
jueves, 25 de noviembre de 2010
La felicidad hay que esperarla como don, no como conquista
- Nos ayudan a acercarnos a Jesús, y a descubrir su rostro.
- Son un programa de amor, felicidad y libertad dirigido a todas las personas.
- Una invitación a construir nuestra humanidad y vivir el Reino de Dios, a edificar el Reino de Dios desde el amor cristiano.
- Por eso es muy necesario entroncar las bienaventuranzas con la vida cotidiana del cristiano, en la que experimentamos la difícil relación con la pobreza, y las bienaventuranzas en general; pero también como Dios nos conoce y nos ha dejado un camino para poder vivirlas (su “Padre nuestro del cielo...” ).
Testimonio que no sólo nos sirvió para descubrir el sentido profundo de la felicidad (y de la antropología humana que ve al ser humano como ser pobre y necesitado), sino que nos sirvió para comprobar que no podemos amar si no nos ponemos a la misma altura que el otro; que es necesario ir más allá de la pobreza para descubrir a la persona que hay en el pobre; que el amor siempre da importancia a las personas, a la relación y apertura con el otro; y aquí aparece el dinamismo transformador.
Esto nos sirvió para hacer otra constatación: el mundo actual es profundamente infeliz, y buena parte de ello tiene que ver con que hemos hecho de las bienaventuranzas virtud y ley, olvidando que las bienaventuranzas no son doctrina, son experiencia del amor misericordioso de Dios Padre; son un programa de felicidad como sentido de la vida.
lunes, 8 de noviembre de 2010
La Importancia del curso que iniciamos.
En los momentos actuales, ante la profundidad de las crisis que nos afectan, el cristiano ha de ser lúcido. Como se señala repetidamente en el evangelio, hemos de estar atentos, vigilantes, y en actitud de escucha. Para actuar es necesario escuchar; si no lo hacemos así acabaremos haciendo del compromiso una imposición. Necesitamos estar atentos porque los frentes en que nos movemos cambian constantemente, así como sus estrategias.
Y si no lo hacemos puede ocurrirnos como decía un pensador respecto de la Iglesia: "Justo cuando creía que tenía todas las respuestas cambiaron las preguntas".
En ese sentido señalamos que una de las tareas fundamentales hoy es descubrir el perfil eclesial necesario para anunciar el evangelio al mundo de hoy. Y, para ello, la Iglesia ha de ser signo de la salvación en el mundo de hoy, y sólo se puede ser signo si se responde a los anhelos y expectativas de los hombres de hoy. Nos encontramos con dos experiencias que ocultan el rostro de Dios.
- Una crisis profunda de la idea de salvación cristiana. A la gente de hoy no le interesa la salvación cristiana. Se nuestra indiferente.
- La idolatría: La gente más que por la salvación se preocupa por el bienestar, por tener dinero.
Al final nos encontramos con que sólo Dios salva; que necesitamos volver a la fuente.
La actitud en el seminario va a ser la de fidelidad, en una doble dimensión:
- Fidelidad a las demandas de los hombres y mujeres de hoy
- Fidelidad a la Palabra de Dios Desde esta actitud y desde esas claves vamos a plantearnos por dónde debe ir el perfil.
lunes, 13 de septiembre de 2010
NOTAS PARA EL X SEMINARIO DE LECTURA DE LA REALIDAD
1) TEMA PARA ORIENTAR LA REVISIÓN DE VIDA “Historia de la Iglesia y Pueblo de Dios”.
Al igual que la sociedad, la Iglesia está sometida a una dinámica de profundos cambios, y todo indica que se van a agudizar en el futuro inmediato. Por eso, valoramos la necesidad de abordad el tema en el Seminario, no sólo para realizar una lectura sociológica, sino sobre todo para emprender una lectura más profética de la situación actual de la Iglesia, intentando descubrir cuáles son hoy las preguntas clave que nos hemos de hacer y esforzarnos, en definitiva, por escuchar mejor "lo que el Espíritu dice a las Iglesias”.
Para abordar esta cuestión hemos de tener en cuenta la comprensión de la Iglesia en el Concilio como “sacramento universal de salvación” (GS n.45), y, en consecuencia, la necesidad de acercarnos a la Historia de la Salvación, entendida como historia del amor de Dios, que nos llama a la comunión con Él, con los hermanos, con el mundo, realizando la unidad y la diversidad.
Esta historia de la salvación la seguiremos a través de diversas etapas, teniendo en cuenta que el punto de origen es el designio de Dios, el cual se ha ido cumpliendo de muchas maneras y en tiempos diversos (Hbre. 1,1).
Desde la creación, pasando por la elección del pueblo de Israel, con sus alianzas y rupturas, podremos acercarnos al modo con el que Dios ha ido llevando a cabo su acción salvadora en la historia, asumiendo totalmente todo humano hasta la encarnación de su palabra en el hombre Jesús. También queremos poner de manifiesto como la salvación cumplida en Cristo se prolonga y se actualiza en el tiempo a través de la Iglesia.
En todo este recorrido, el concepto de “Pueblo de Dios”, recuperado y actualizado en Lumen Gentium constituye una clave imprescindible para poner de manifiesto aspectos esenciales y no siempre tenidos en cuenta, de esa misteriosa, compleja e inefable realidad que es la Iglesia. No en vano, nos va a permitir insertar a la Iglesia en el Plan Salvífico de Dios, poniéndola en continuidad con Israel, el Pueblo de la Antigua Alianza, del cual es su realización y culminación, a la vez que denota su novedad, la liberación del particularismo étnico, por cuanto ya es el pueblo escatológico y universal.
Pueblo de Dios, por otra parte, registra y expresa la condición sacerdotal y profética de sus miembros, fieles servidores y testigos vivientes de las maravillas de Dios para la salvación de todos; condición básica y común de todos ellos, desempeñen o no algún cargo.
Pueblo de Dios muestra, finalmente, a una Iglesia íntimamente integrada en la humanidad, viviendo con ella y en ella su proceso histórico, condicionada por éste y, simultáneamente, iluminándolo, redimiéndolo y santificándolo. Iglesia peregrina hacia la plenitud final; fiel y débil; poseedora y pobre, esperando y ansiando “la libertad de la gloria de los hijos de Dios, pero ya poseyendo las primicias del Espíritu” (Rom 8, 21-23)
Nuestro método, en fidelidad al método de revisión de vida que mantiene el seminario desde sus comienzos. Esto implica, entre otras cosas que vamos a situarnos como personas involucradas personalmente en esta historia. Esto es, vamos a sentirnos Pueblo de Dios en comunión con ese Pueblo de Dios en marcha a lo largo de la historia y, por ello, intentaremos comprender y situar en su contexto histórico los distintos acontecimientos, pero queremos hacerlo al modo de Jesús, poniéndonos al lado de las víctimas, viéndolos enmarcados en la historia de liberación.
Un método, por tanto, que apunta a la defensa de la necesidad de una reforma radical de la Iglesia y sus instituciones de acuerdo con los criterios del Evangelio.
NOTA: Dada la amplitud de los contenidos, no sería descartable que se pudiera plantear para dos cursos
Respecto a la Oración, la dedicaremos a “Las Bienaventuranzas, estilo de la comunidad”, que está además guarda intonía con el contenido del curso.

